¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL DEJAR DE FUMAR?
 
La adicción al tabaco es una combinación de una dependencia física a la nicotina y una dependencia psicológica: el propio hábito de fumar.

Si la dependencia fuese sólo física, bastaría con dejar de fumar durante una semana para no volver a desear un cigarrillo.

Sin embargo, fumar es también una conducta aprendida, un conjunto de gestos y rituales muy difícil de abandonar debido a:
 

   La práctica continua
 
20 cigarrillos al día x 365 días al año =
¡una práctica de 7.300 veces al año!
 
   La asociación con situaciones relajantes o agradables
 
Salir y charlar con amigos, tomarse un descanso en el trabajo...
 
   Sensaciones positivas que se derivan de fumar
 
Placer, relajación, alivio de los síntomas de síndrome de abstinencia
 
 
   Por tanto, para dejar de fumar con éxito,
es importante DESAPRENDER a fumar.
 
 
El método gradual, ampliamente avalado por la OMS, contribuye a desaprender a fumar
 
Arriba